miércoles, 30 de mayo de 2012
Alternativas
- · Competencias y atribuciones según la Ley Federal
Entendemos
que lo relacionado con la conservación y manejo de las pesquerías en el país,
es función del Gobierno Federal, quien cuenta con Delegaciones Estatales o
Regionales para llevar a cabo sus funciones públicas y que también son
responsables de la coordinación entre ellas. En consecuencia, la razón de ser
de una Ley de Pesca y Acuacultura Sustentables del Estado de Yucatán quizá no
debería ser perseguir una ley estatal para estar a tono con las disposiciones
del Gobierno Federal, ya que hay problemas de sustentabilidad que es
indispensable plantear con todo cuidado en el proyecto y que pueden requerir de
mucho más que una eficiente gestión de recursos ante la Secretaría de Pesca,
incluso a pesar de lo contemplado en la Ley Federal de Pesca para esta relación.
Concluimos
que la posibilidad cierta para justificar una Ley estatal especifica para la
pesca y la acuacultura en el Estado de Yucatán, sería más bien ajustar las
disposiciones de la Ley General de Pesca Federal con toda responsabilidad y
cuidado, especialmente en aquellas
aplicaciones que requieran de decisiones y acciones que, además de obedecerla y
hacerla operante en nuestra región, trasciendan su cumplimiento formal en
beneficio del desarrollo económico y social en las comunidades de la costa,
donde actualmente ocurren las diversas actividades pesqueras. Por esta razón,
la discusiones legislativas sobre la Ley de Pesca y Acuacultura Sustentables
tenemos que verlas como una enorme oportunidad de plantear ante el Poder
Legislativo cómo vemos que debería encararse el problema específico de uso y
manejo sustentables de los recursos pesqueros en nuestra Península.
·
- Posibilidades del uso sustentable de la pesca y la acuacultura frente al uso sustentable del turismo costero.
Debemos
recordar ahora que, de acuerdo con las tendencias de desarrollo costero
vigentes a nivel mundial, el mejor calificado o quizá único uso sostenible que
nos conviene hacer del suelo Peninsular es el turismo costero. Este compromiso
otorga inmediatamente un valor indiscutible a la costa yucateca, ya que para
optimizar el potencial uso turístico de la costa se requiere cubrir una serie
de aspectos estratégicos entre los cual están incluidas la pesca y la
acuacultura en sus varias facetas. La optimización potencial del uso costero
implica para nosotros contar con algo mucho más terminante para el futuro
yucateco, es decir alcanzar una Ley de Costa que involucre decisiones y
acciones en los varios atributos costeros relacionados con el turismo,
incluyendo los usos y los manejos ahora si indiscutiblemente sustentables de las pesquerías.
- · Las vedas.
Muchas veces al ir al mercado a comprar pescado o marisco
nos hemos encontrado con que no hay
porque nos dicen que tal especie está en veda. El objetivo de las vedas es
permitir mantener el rendimiento de una población animal cultivada o salvaje en
niveles óptimos de explotación. os
principios esenciales de cualquier veda son:
No extraer los individuos pequeños (pezpequeñines) que
todavía no se han reproducido. No son mas sabrosos y sin embargo su captura
pone en serio peligro la continuidad de la explotación de esa especie.
Extraer una cantidad tal de adultos que permita a los
restantes no capturados mantener el recurso. La sobrepesca lleva a una caída en
precios por exceso de oferta y a veces a que no se alcance el tamaño mínimo
necesario para que los reproductores mantengan el tamaño de la población.
Respetar en lo posible a las hembras maduras en época de
reproducción. En el caso de los crustáceos, el “coral” en las hembras son
embriones que en caso de ser pescados se eliminan de la población.
Por lo tanto las vedas deben de incluir en lo posible las
siguientes normas:
1. Talla mínima de captura: talla que corresponde a la
primera puesta y a partir de la cual se puede capturar.
2. Tasa de captura. Cuota de pesca. Es la cantidad que se
puede extraer de un banco o de una población natural y que se debe establecer
en base a su abundancia, la tasa de crecimiento en esa zona, el ciclo
reproductor… de tal forma que no se capture una cantidad suficiente de
individuos para que se mantenga el tamaño de la población.
Las vedas tienden a regular el esfuerzo dedicado a la
extracción de una forma temporal, local, regulando la cantidad o el número de
personas a las que se permite trabajar mediante el establecimiento de un número
máximo de licencias. Las vedas correspondientes a las aguas administradas por
las Comunidades Autónomas son publicadas en el Diario Oficial de cada
Comunidad. Las Consejerías de Pesca, o las que en cada Comunidad tengan la
competencia, están encargada de revisar su adecuación a la realidad de cada especie
y cada zona y de hacer que se cumpla esa norma. El MAPA, la UE y los organismos
internacionales, regulan las vedas en las aguas que son de su competencia.
La regla de comer marisco en los meses que llevan R (por
ejemplo: abRil) no tiene nada que ver con las vedas para mantener el tamaño de
la población y, además, está en contra de estos principios ya que se aconseja
el consumo cuando se está en pleno período de reproducción o en de vida
larvaria y mayor abundancia de juveniles. Sin embargo, sirve para protegerse de
las toxinas presentes en los moluscos bivalvos durante los meses de verano.
Problemática
En la década de los 90, surgieron dos conceptos que
empezaron a ser mencionados en los discursos públicos debido a que estaban
relacionados con el manejo del crecimiento urbano y la instrumentación del
desarrollo turístico: a) el impacto ambiental generado por tal desarrollo
económico y social y b) la sostenibilidad temporal de tal desarrollo. La importancia
de la aplicación global de estas dos mociones en los estudios avanzados de los
ecosistemas marinos y terrestres, creció como consecuencia de las persistentes
advertencias científicas de que la atmósfera de nuestro planeta estaba
calentándose debido a la intervención humana, es decir padeciendo el terrible
fenómeno conocido como efecto de invernadero con impactos sobre los glaciares,
los mares y el clima.
Las
proposiciones de impacto ambiental y sostenibilidad temporal implicaron la
participación activa de la ciencia en todas las escalas del desarrollo urbano y
de proyectos de alta tecnología. Y bajo las amenazas del cambo climático global
luego de la cumbre de Tokio, ya no había lugar para la improvisación y la
arbitrariedad en esos procesos de enorme impacto sobre los patrimonios natural
y cultural. El Estado mexicano se adhirió finalmente a la aplicación
institucional de los dos conceptos, y el
gobierno federal empezó a ponerlos en práctica en varias regiones a distintas
escalas. Últimamente, se ha incorporado también a algunas políticas públicas
otro requerimiento que, en nuestra opinión, esta implícito o es parte de los
dos primeros y que se conoce como riesgo ambiental.
Los temas de discusión a partir de los conceptos
señalados son apasionantes y dan lugar reflexiones mucho más amplias, pero
nuestro interés actual es menos altruista ya que se concentra en analizar si la
Península de Yucatán cuenta con la infraestructura y el repertorio científico
que permitan manejar los impactos ambientales, avanzar en términos de
sostenibilidad y reducir los riesgos ambientales, frente al explosivo
crecimiento urbano y el desarrollo turístico en la costa. Sin lugar a dudas, la
debilidad científica en nuestra región a pesar de los esfuerzos de la UNAM, el
Cinvestav, etcétera, sería determinante de la inoperancia cotidiana de estas
mociones frente a los problemas de sostenibilidad, especialmente a partir de
casos como los proyectos de infraestructura portuaria y los desarrollos
turísticos Premium.
- · Los Problemas de Sostenibilidad y la Situación Actual
En la costa de la Península de Yucatán, estamos
viviendo una etapa de crecimiento urbano desarrollo turístico sin precedentes
en nuestra historia moderna. Ello es bastante promisorio para nuestra gente más
necesitada y también para el avance económico en general. Sin embargo, debemos
admitir que a los científicos nos corresponde estar atentos de lo que ocurre en
la vida pública con nuestro patrimonio natural y nuestro legado cultural; no
deslumbrarnos con las obras de infraestructura portuaria y los servicios del
turismo Premium que ahora impulsan las autoridades, debido a que estos
proyectos tienen lugar en una región carente de leyes que impongan la
sostenibilidad a todos los niveles y bastante pobre en el suministro recursos
naturales. Una situación que además es causante de que la Península sea también
la más región vulnerable a las amenazas ambientales y sociales preconizadas por
los científicos.
Si
nos interesa sin cortapisas que el crecimiento urbano y el desarrollo turístico
puedan perpetuarse en Yucatán, Quintana Roo y Campeche, es decir que sean
sostenibles en términos ecológicos y sociales, nuestra preocupación científica
y política debe considerar las siguientes preguntas: 1) ¿estamos respondiendo a
los problemas inmediatos que se nos presentan con soluciones tácticas bien
intencionadas, pero carentes del requerimiento básico para vislumbrar las
consecuencias perjudiciales, es decir tenemos las bases científicas que
justifiquen la racionalidad de los procesos instrumentados? Y si ello fuera el
caso, 2) ¿la ciencia disponible en la región es capaz de lidiar con los daños
patrimoniales y los reclamos ciudadanos que ocasionan las iniciativas urbanas
de los gobiernos y los proyectos turísticos a corto, mediano y largo
plazo?
Hasta
la década de los 70, la vida económica y social en la Península era la típica
de una región agraria, relativamente aislada y bastante apacible a pesar de los
recursos naturales limitados, además de explotados de modo artesanal y con
mentalidad apegada a los recursos terrestres - a pesar corresponder a una
península rodeada por agua y con enormes potenciales marinos y costeros. Los
únicos desarrollos a nivel industrial eran los relacionados con el cultivo del
henequén, el corte de madera declinando en la Colonia Yucatán, y la extracción
de petróleo en aumento en la Sonda de Campeche. El impacto de la explotación de
hidrocarburos sobre los patrimonios natural y cultural asociados a este último
recurso natural no renovable, modificó radicalmente el tipo de vida económica y
social en Ciudad del Carmen. Y los desastres ocasionados hoy día por la
extracción petrolera en el Golfo de México, han sido letales para los
ecosistemas marinos y la biota de los mares y las costas. Muy poco o casi nada tenemos contemplado en
las leyes vigentes y en los programas de protección civil frente a ese tipo de
desgracias.
El
primer reconocimiento oficial del enorme potencial marítimo de la Península
inició una nueva era de cambios
económicos y sociales. Correspondió este
privilegio al desarrollo turístico costero de Cancún, cuyo impacto
socioeconómico a nivel global resultó
ser una pequeña muestra de su potencial turístico costero. Este modelo
turístico y urbano se transfirió en distintas escalas a todo el litoral costero
de la región a pesar de que -sin bases científicas y sin leyes que sancionaran
la pertinencia de los procesos impuestos a las comunidades mayas, al entorno
selvático y al subsuelo kárstico-, se
llevó cabo según los cánones de las obras portuarias y los servicios Premiun de
otras regiones de los Estados Unidos y de Europa. Muy poco pudo hacer entonces
la ciencia peninsular frente a los problemas de sostenibilidad, que actualmente
se han tornado críticos debido a la contaminación antropogénica en las costas y
el acuífero, agregada a la pérdida persistente de playas y la destrucción de
humedales y arrecifes debido a los fenómenos extremos y el ascenso del nivel
del mar.
martes, 29 de mayo de 2012
Relación Ecología-Informática
Informática y Ecología son temas que no van desparejados. Es
más: muchas veces hemos hecho referencia a noticias de esta guisa. Y es que
cuando el ser humano decide crear algo que nos haga la vida más fácil, o bien
nos entretenga, inevitablemente el medio ambiente se ve afectado, ya que todo
requiere de una infraestructura para que esos objetos nazcan, crezcan y se
reproduzcan. Y toda infraestructura, también de forma inevitable, modifica su
entorno. La forma en que lo hace (agresiva o pasiva) es lo que determina que
una empresa u otra sea más o menos amigable con el entorno que lo rodea.
Los
factores que influyen en la relación informática y medio ambiente son amplios y
muy numerosos, y muy difícilmente en un solo editorial los podríamos enumerar
todos, pero intentaremos hacer un repaso conciso de los más importantes, de los
aspectos que resultan clave a la hora de crear productos informáticos y de
usarlos, y cómo esas prácticas afectan al medio ambiente.
Nuestro
punto de vista; Relacionamos la Informática con la Ecología al darnos cuenta
que gran parte del medio ambiente se ve afectado gracias al avance de la
tecnología.
No
todo es malo, también tiene sus beneficios. Gracias a los sistemas
computacionales y al internet, los temas de Ecología son vistos por millones de
personas a través de la red. Muchas asociaciones se dedican a dar información
detallada y actualizada y el internet es buena fuente.
La Pesca
Las tranquilas aguas de sus
playas y la rica variedad de peces entre los que destacan el cazón, mero,
corvina, lisa, huachinango, tambor y barracuda, abren la posibilidad de
practicar la pesca deportiva, incluso en los muelles de pescadores con cordón y
anzuelo puede realizarla mientras observa la puesta de los bellos atardeceres.
En Merida Yucatan existen locales que le proporcionan todo el equipo necesario
para que sólo se preocupe de disfrutar. Le recomendamos estar al tanto de la
temporada de veda para que no pase contratiempos.
Reserva Especial de la Biosfera
Ría Celestún. Se ubica a 95 km al oeste de Mérida, por una carretera estatal
que sale del poblado de Umán. Cuenta con 59,139 ha. en las que se destaca un
estero de aproximadamente 20 km de longitud, el cual desemboca en la porción de
mar correspondiente al estado de Campeche. La gran cantidad de especies que
habitan en sus aguas tranquilas, lo han convertido en uno de los sitios
favoritos para la práctica de este deporte.
Puerto Progreso. Ubicado a 36 km
al norte de Mérida, por la carretera núm. 261, es el puerto más importante del
litoral yucateco; ofrece un clima cálido seco con lluvias de junio a
septiembre. Por la rica variedad de peces que habitan en su ribera, es un lugar
ideal para la práctica de la pesca deportiva.
De
escasos habitantes, la comunidad de Dzilam de Bravo es un paraíso para la
pesca. El poblado se localiza a poco más de 100 kilómetros al noreste de
Mérida, limita al norte con el Golfo de México y al oeste con el Caribe
mexicano.
Las
Bocas de Dzilam y Punta Arenas son dos sitios para pescar donde incluso los
aficionados han observado tiburones y cazones.
Uno
de los centros pesqueros más importantes del sureste es Yucalpetén, en puerto
Abrigo, en donde se dan cita los aficionados a la pesca, pues esta parte de
litoral ofrece una gran fauna marina.
Aunque
las islas Pérez, Desterrada y Muertos son áreas protegidas, existe la
posibilidad de solicitar un permiso especial. Aquí hay una gran variedad de
especies como rubia, boquinete, cochina, mero, negrillo y distintos tipos de
caracoles.
Pesca
y acuacultura en Yucatán
Por:
Luis Capurro, Jorge Franco y Víctor Castillo*
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